La
Max Race RI7 superó las expectativas de esta edición.
Este circuito tenía como propósito ser el puntapié
inicial para generar una carrera anual.
El
regimiento de Infantería Mecanizado n° 7 acompañó
desde muy temprano a los corredores con la exhibición
de dos grandes tanques al costado de los arcos y la banda de
música de dicho establecimiento tocó una rato
antes de empezar la carrera.
Por
suerte y no con tanta suerte despejó entrada las 9 hs
y consecuentemente comenzó a levantar temperatura el
día. Mientras los más de 300 corredores se emplazaron
debajo del arco ya rondábamos con más de 28°
de calor.
Vino
la explicación del circuito, algunas palabras a cargo
de el Principal Barrientos y del profe Darío y 3...,
2..., 1... largaron. Rápidamente se formo una larga serpentina
blanca por medio de un sendero en el campo. Los corredores mientras
avanzaban miraban atónitos los entrenamientos militares
del Liceo. Un poco de barro caídas y luego de un tramo
corto que no superarían los 3 km se metieron en un sendero
con pastizales que los llevaría directamente a la vera
del Arroyo el Pescado. Y allí comenzó la verdadera
aventura, pastos altos, cruces de arroyos, alambrados y el interminable
sendero que hacen las vacas que según uno de los banderilleros
causó muchos esguinces de tobillo. El sol mientras tanto
hacia de las suyas e iba causando ahogo en los corredores, pero
pos suerte llego un puesto de hidratación y más
adelante la división de caminos. Los que corrían
10 km y los de la combinada doblaban a la izquierda y los que
corrían 21 km (23 en realidad) seguían costereando
el arroyo. Los de la combinada mientras volvían a buscar
sus bicicletas se iban imaginando como seria pedalear por ese
mismo lugar. Los de 21 continuaron haciendo coastering y cruzando
alambrados. Ya cerca del segundo puesto de hidratación
recorrieron como 2 o 3 km con un pasto muy tupido de unos 35
cm que los dejo sin piernas para el último trayecto.
Luego las vías interminables, unos senderos y el ultimo
trayecto por calles de tierra para ingresar en el regimiento.
Los de la categoría combinada fueron por sus bicicletas
y recorrieron casi el mismo trayecto que los 21 km. Cuando llegaban
todas las modalidades al interior del regimiento tenían
que hacer un circuito de dificultad militar y los ultimos1800
metros por el interior del predio.
La
llegada fue más que satisfactoria, ya que con las altas
temperaturas hicieron estragos en los corredores. Por suertes
y salvo algunos golpes y cortes llegaron casi todos sanos y
salvos.
Y
por allí mientras se entregaban los trofeos y se sorteaban
los relojes Timex, la bici Vairo y la campera Makalu entre otras
cosas se escucho un murmuro bajito que decía:-¡Fue
súper dura como todas las Max!
El
sol bajo y empezaba el anochecer, había terminado una
edición más de las Max. Esperamos que hayan pasado
un buen día, como así esperamos brindarles mucho
más la próxima carrera,
Hasta
la próxima nos vemos en La MAX RACE RESERVA EL DESTINO
2012 en Abril.